Close

diciembre 20, 2019

Cuatro Hospitales

Montamos cuatro Hospitales y atendimos a más de 1.600 personas.

La Chata Solidaria diseña sus planes de viaje con un mínimo de 60 días de anticipación. Durante ese lapso de tiempo, ajustamos la idea macro de todo lo que queremos hacer, a los detalles de cómo lo vamos a hacer. Porque en El Impenetrable, todo puede cambiar con un pozo, con el barro, si llueven 500 mm, si alguno de nuestros integrantes sufre el ataque de una víbora, si nos encontramos con una urgencia en una de las casas que visitamos, o bien, si durante el viaje nos encontramos frente a un accidente.

¿Por qué? Porque para La Chata Solidaria la emergencia siempre está primero, las personas que nos necesitan son nuestra prioridad.

Y cuando decimos que nosotros “entramos igual” (a El Impenetrable), es absolutamente literal: La Chata Solidaria no levanta y entra a El Impenetrable aún en condiciones a las que nadie se atrevería a entrar cuando el barro se convierte en una muralla.

Por eso, dado que en El Impenetrable los imprevistos son demasiados y los planes pueden sufrir cambios sobre la marcha, siempre tenemos un Plan B.

Pero a veces, como en este último viaje, el clima da tregua y los caminos no tienen barro –sólo pozos, arenales y un polvo que no baja nunca–, y eso fue lo que nos permitió hacer mas de lo previsto.

En este viaje, nuestro equipo de salud estuvo compuesto por:

Dra. Andrea Natalia Funes, Clínica médica, médica Legista, MN173244 MP95152

Dra.María Cristina Sierra, medicina general y familiar, MN 100759

Dr. Enzo Alvarez, Residente de pediatría, MP118935

Dra. María Soler, Ginecóloga, MN 15697

Lic. en Bioquímica Yanina Martinez, MN 12153

Farmacéutica Nancy Radicich, MP11347

Lic en psicología Cecilia Valls, MN 33399

Lic. en psicología Paola Perlo, MN 32074

Oftalmólogo Facundo Rodrigo MP6055 y su hermana Débora Rodrigo (estudiante de bioquímica de ayudanta)

Odontóloga María Agustina Corti, MN37525, MP24847

Odontólogo Agustín Pereda MP70422

Para quienes no lo saben, cuando hablamos de montar un hospital de campaña, lo que hace nuestro equipo de logística es tomar una estructura existente (puede ser un colegio o una sala de primeros auxilios), desocuparla, y convertir los ambientes en consultorios improvisados con el mobiliario adecuado para cada especialidad. Para eso, además, montamos una instalación eléctrica con cables, tableros con térmicas, luces, grupos electrógenos y demás.

Es así que en sólo 45 minutos, nuestro equipo de Logística logra que a cualquier lugar al que lleguemos, cuente con:

– Recepción y Triage para clasificación de urgencias y orden de pacientes;

– Consultorio de Clínica General;

– Consultorio de Ginecología;

– Consultorio de Pediatría;

– Consultorio de Oftalmología;

– Consultorio de Odontología;

– Laboratorio de Análisis Clínicos;

– Farmacia;

– Espacio de Psicología.

Una vez que los hospitales han sido montados, la dinámica es la siguiente:

El equipo de Triage recibe a las personas y las clasifica según su patología, se les asigna unturno, lo atienden todas las especialidades médicas, de ser necesario se hacen los análisis clínicos en el momento, luego el paciente vuelve a ver al profesional con los resultados de los análisis y éste le receta la medicación correspondiente que se le entrega en nuestra propia Farmacia. Todo en el mismo lugar y al mismo tiempo.

El caso de Psicología es diferente porque es abierto a todos los niños con talleres específicos durante todo el día, además de atender en interconsulta las demandas de los médicos en el momento. Y no sólo eso, además se hacen entrevistas individuales con adultos y adolescentes de seguimiento, ya que en algunos casos, las profesionales conocen a las familias de viajes anteriores y se siguen los casos que así lo requieren.

Hospital #1: En el paraje Ojo de Agua, los profesionales de la salud de La Chata Solidaria ya se han convertido en una institución, y poseen las historias clínicas de casi todos los pacientes. Por esa razón, comenzamos atendiendo a la comunidad de este paraje. Pero tuvimos que agregar otro día porque se acercaron personas de otras comunidades y era tal la cantidad que no llegamos a hacerlo en un solo día. De ahí que en Ojo de Agua atendemos dos días seguidos. Y si seguimos así, van a ser 3… No nos alcanza el tiempo, son demasiadas personas que nos necesitan.

Hospital #2: Durante la estadía en Ojo de Agua, nos enteramos de la existencia de una escuela a 70 kilómetros hacia el norte, en la cual había 30 personas que no podían acercarse hasta donde estábamos, así que decidimos llegar a ellos y gracias a la excelente predisposición de la Dra. Cristina Sierra y a la potencia de la Ford R70, llegamos y en tiempo record montamos un consultorio, atendimos a la totalidad de la gente que nos esperaba y entregamos la medicación correspondiente. Podríamos decir que –sin haberlo planeado– montamos un “mini hospital”, pero con la calidad de siempre.

Hospital #3: En el puesto sanitario Los Rosales, distante a 380 kilómetros de Ojo de Agua hacia el noreste, nos esperaba Verónica, la enfermera que habíamos conocido en Julio y que nos rogó que fuéramos, ya que ella era la única agente sanitaria de la zona –en una diminuta sala– en el medio de la nada, y sin ningún medicamento. Al llegar, nos recibieron –literalmente– con lágrimas en los ojos.

Ella ya había limpiado todo y organizado diez personas con un cartelito que tenía sus nombres para ayudarnos. El colegio de Ojo de Agua es grande y cómodo, pero el equipo de lógistica de La Chata Solidaria se topó con una realidad diferente. La salita era realmente diminuta y no entrabamos. Pero lejos de rendirse, usamos cada centímetro de espacio disponible –incluso atrás, improvisando un consultorio con paredes de lona–, y en 1 hora estábamos atendiendo. Se atendieron con la misma calidad de siempre a cientos y cientos de personas. Se repartió mercadería, juguetes y, sobre todo, le dejamos a Verónica enormes cantidades de medicamentos para que le duren durante meses. Las fotos hablan por sí solas.

La emoción de esta mujer, reflejada en lagrimas incontenibles, era tal que casi no pudo hablar al momento de la despedida. Definitivamente el puesto sanitario de Rosales será otro de los destinos permanentes de La Chata Solidaria y de su sistema de salud.

Hospital #4: Comenzaba nuestro último día en El Impenetrable y teníamos planeado llegar a las 17 hs. al paraje El Quebracho para inaugurar el Jardín de Infantes que, contra viento y marea, finalmente construímos. Pero no queríamos desaprovechar la oportunidad de seguir ayudando, más aún teniendo en esta oportunidad el equipo de salud completo. Fue así que decidimos ir por más y nos arriesgamos a visitar el paraje Pozo del Gato, sin tener la seguridad que podríamos encontrar gente, porque no estaba previsto. Lo cierto es que sin dudarlo, la caravana comenzó la travesía y luego de difíciles 70 kilómetros llegamos y nos encontramos con otro milagro… ese día era el acto de cierre del colegio del paraje Pozo del Gato y estaba toda la comunidad entera.

A metros del colegio nos encontramos con una muy buena sala de primeros auxilios, que a nivel infraestructura es excelente pero… adentro no tenía literalmente nada, nada de nada! El pobre enfermero no tenía los instrumentos ni los medicamentos mínimamente necesarios para atender a la gente, e incluso él también estaba lastimado.

En 20 minutos montamos el hospital en ese lugar y atendimos clínica, pediatría, farmacia, odontología de prevención y ginecología. Fueron cientos de niños con sus familias que se atebndieron con la calidad La Chata Solidaria.

En resumen, todo esto pasó en tan sólo 5 días. Nuestro equipo de salud está dejando su huella y cada vez mas gente sabe que La Chata Solidaria deja todo, y que nuestros profesionales de salud no sólo curan, sino que a nivel humano contienen con cariño a las personas que en muchos casos son maltratadas.

Calidad Hijo: nos ocupamos de las personas, de la misma manera que nos gustaría que se ocupen de nuestros hijos.

Agradecimientos:

Graciela Melito de la Universidad Maimonides por el prestamo del microscopio y Medicamentos

Fundacion TZEDAKA por la donacion de medicamentos

Monica y Vanesa de Farmacia Franco Alemana por donacion de Balanza y medicamentos

Cecilia y Nancy Hospital Britanico